En un acto convocado por el Arzobispado de Tucumán, representantes de la Unión Industrial de Tucumán (UIT) suscribieron un acta compromiso con la Iglesia, con el objetivo de promover una economía más justa, solidaria y centrada en el bien común.
La ceremonia, realizada en la Casa del Obispo Colombres, en el Parque 9 de Julio, reunió a dirigentes empresariales de diversas instituciones provinciales en el marco del Jubileo de los Empresarios Tucumanos.
El histórico encuentro fue encabezado por el arzobispo Carlos Sánchez, el obispo auxiliar Roberto Ferrari y el referente de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social, José “Pepe” Abuín.
La firma del acta busca consolidar el diálogo entre la Iglesia y el empresariado local, con el compromiso de trabajar por el desarrollo económico y social de la provincia.
En representación de la Unión Industrial de Tucumán (UIT) participaron su presidente, Jorge Rocchia Ferro, y miembros de la institución: Roque Aguilar, Fabián Ceraldi, Florencia Andriani y Luz Santos.
Durante el acto, Rocchia Ferro destacó el valor simbólico del acuerdo. “Sellar este compromiso entre personas que tomamos decisiones en Tucumán es decir perdón y mirar para adelante. Celebro que la Iglesia nos haya convocado, nos hayamos visto y hoy nos comprometamos a un Tucumán mejor”, enfatizó el presidente de la UIT.
También asistieron representantes de otras organizaciones empresariales como la Federación Económica de Tucumán, la Fundación del Tucumán, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), la Sociedad Rural de Tucumán, la Unión Argentina de Jóvenes Empresarios, y la fundadora de la Universidad de San Pablo-T, Catalina Lonac.
Desde la UIT, su vicepresidenta, Florencia Andriani, resaltó la importancia del Jubileo como espacio de reflexión en búsqueda del bien común. “Hoy reafirmamos nuestro compromiso de construir un futuro con empleos dignos, esperanza y valores cristianos que iluminen nuestras decisiones empresariales”, subrayó.
El encuentro buscó poner en valor la dimensión social de la actividad empresaria, entendida no solo como motor económico, sino como una vocación orientada al servicio y al desarrollo integral de la comunidad. Los participantes evocaron la figura del empresario argentino Enrique Shaw, actualmente en proceso de beatificación, como referente de esta visión.
La UIT agradeció al Arzobispado por la iniciativa y expresó su deseo de que este acto sea un punto de partida para consolidar una economía “más humana y fraterna”.